
- Doctor, ¿ya han llegado los análisis?¿Sabe? Los síntomas van a más. No puedo dormir y me encuentro muy nervioso. Se me ha empezado a caer el pelo, bueno, más que de costumbre, quiero decir, y ando todo el día con mariposas en el estómago.
A veces no me dejan ni comer, ¿sabe? y acabo vomitando lo poco que como.
Duermo mal. Muy mal, ¿ya se lo he dicho? Si claro… perdone. Pero hable, hable usted, que no le dejo decir nada.
- Lo siento Pablo, me temo que no son buenas noticias. Tiene usted cáncer y no lo hemos cogido a tiempo. Le quedan entre 5 y 6 meses de vida. Lo siento mucho, de verdad.
- ¿Cáncer? - Dios mío - Gracias doctor. Muchas gracias. Es es la mejor noticia que me ha podido dar.
Gracias.
- ¿Gracias? Perdone Pablo, quizá no se ha dado cuenta de lo que le acabo de decir. Este cáncer no tiene cura.
- Si, si - gracias - . De verdad. Realmente me tenían preocupado todos estos síntomas. Verá, hace cosa de 1 mes conocí a una chica. Una preciosidad y realmente simpática, no sólo una cara bonita, no se vaya a pensar.Pues bien, fue entonces cuando empezó todo. Nervios, sudores… No me la quitaba de la cabeza y apenas pegaba ojo por las noches.
La cosa se agravaba si la veía. Madre mía, entonces si que aquello era el acabose. Temblores, sudor frío, nauseas y millones de mariposas bailando claqué en mi estómago.
Por eso, el cáncer es lo mejor que me ha podido pasar. Creía que estaba enfermo de amor, y que si me acercaba acabaría muriendo y entonces, ¿cómo pedirle que saliera conmigo?
Ahora tengo 6 meses. 6 meses para conquistarla y vencer mis miedos, porque sé que no es su contacto lo que me va a llevar a la tumba.
Gracias doctor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario