El alcohol ya estaba impregnado en cada poro por como aire se respiraba en ese oscuro lugar donde había encontrado mi futuro. Fue solo un instante abarcativo quien tomo mi mano aquella mañana casi otoñal pues el futuro de ambos ya había sido escrito y me dispuse a enfrentarlo, tantas noches ciegas estaban siendo dejadas atrás entre estrellas, mates amargos, pasto, cigarros, gente buscando escapar de sus desamores, que sin dudarlo, en fracciones de segundo me ví moviendo otra vez las piezas, “un peón cuatro rey” en defensa no era todo lo que me había prometido mover pero partía del principio de no volver a caer en la tentación, fue así que embriagado de un placer efímero fui en busca de la ubicación de privilegio por encima de las piezas blancas en avance.Sentí un frío minusválido correr por la espalda, no entendí bien que especie de partida deseaba o solía jugar pero rápidamente pude absorber esa sensación de desesperación en sus ojos, tome el jean mojado, un atado de tabaco húmedo y encendí uno. Cruzamos no mas de diez palabras como tratando de descubrirnos, el porque de estar ahí ya había sido un paso por demás roto pero sin embargo era parte del protocolo que ambos debíamos traspasar para entendernos en un mundo situado mas allá de un club, de música a todo volumen, de ropa a la moda. Un club más exclusivo donde solo nosotros podríamos entender de que estamos hablando…
LMF
miércoles, 15 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario